La vida es muy injusta

 Escribo esto desde la amargura, enojado conmigo mismo, no sé por qué.
Busco algún tipo de explicación a lo azaroso que puede ser el mundo, y lo crueles que son algunas casualidades. Me siento triste. A veces pareciera que traigo desgracias a quienes se acercan a mi.

Es increíble que cuando me relaciono, cosas malas le pasan a la gente que me importa. Sé que no tengo la culpa, literalmente no hago absolutamente nada y es el azar el que actúa; alguien pierde su trabajo, su mascota/compañerx de vida se pierde (o peor, fallece), o sus papás están mal de salud y tienen que ser operadxs de urgencia.

Quisiera creer que es una enorme cantidad de coincidencias, que realmente es una asquerosa racha de momentos de mierda, y que yo no tengo ninguna maldición cósmica que le cague la vida a los demás.

Admiro a los demás. Porque si me afecta a pesar de no ser quien lo vive en carne propia, sé que no soy tan fuerte para afrontar toda la porquería que tienen que tragar aquellos a los que quiero.

No sería capaz, seguro, de tener un momento feliz para después terminar en la miseria en la que te sumerge la realidad cuando, en su ápice de hijaputez, te da un golpazo en la cara y te marca, te quema, te destruye.

Sos muy fuerte, te mando un abrazo enorme y ojalá que solo sea un susto, que todo salga bien.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dar no es dar

Breve historia de La Zona