El parcial de historia

 La semana que viene es la última clase previa al examen de Historia Antigua. Honestamente, nunca sentí que leía sin entender tanto como en ésta materia (aviso que estoy escribiendo esto para mí, para recordar mis sensaciones en éste punto y compararlas con el después de rendir). La cantidad de lectura es alucinante, al punto que parece imposible que, en cuatro o cinco preguntas dé cuenta de todo el material visto en apenas un mes y medio de cursada.
De no ser porque tengo la cabeza en otro lado, quizás sería más optimista respecto a mis expectativas, pero me es imposible. Éste es, sin duda alguna, el cuatrimestre más difícil que voy a tener desde que empecé la carrera. Por todo el contexto: vengo de dos años virtuales puros, donde, de unas quince asignaturas, quizás en dos (¿o tres?) realmente me explicaron lo que me daban para aprender (y el retorno a la dinámica pregunta-respuesta en forma presencial, es complicado). También, emocionalmente estoy raro, idealicé mucho a alguien que realmente parece desconocer mi existencia (y la verdad, creo que es eso lo que más me está rayando la mente en éste momento).

Ni Grecia ni Roma me estarían dando la mano que necesito para salir adelante (y qué decir del resto de cursadas).

Más adelante seguramente tendré que hacer un balance entre el antes y el después, ahora mismo no soy capaz ni de dormir bien.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dar no es dar

La vida es muy injusta

Breve historia de La Zona