26 de julio

 No sé qué título ponerle a éstas palabras, principalmente porque quiero decir que hace unos días volví a hacer cosas que siento que verdaderamente me hacen feliz.

Estuve enfermo unos días, pero nunca me es difícil quedarme en casa. Por un lado, el clima ayudó bastante; o hacían días muy lindos o también llovía (creo que me gusta más éste segundo ambiente). "Socializando" por internet pude distraerme de algunas cuestiones que me ponían mal. No tengo idea de si superé mis caprichos. Pero al menos no estoy tan pendiente de ellos.

Ya estoy bastante mejor físicamente (anímicamente, creo, también) y espero por una merecida salida con amigxs que ya se postergó bastante.

Supongo que, si bien no era el final utópico que pretendía, sigue siendo un buen cierre para una mitad de año muy irregular.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dar no es dar

La vida es muy injusta

Breve historia de La Zona