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Dar no es dar

  Es realmente fulminante amar y no ser correspondido. Esforzarse por dar y esperar tener lo mejor, con las virtudes que uno sabe que posee y aquellas de las que evidencia que carece. Involucrarse sentimentalmente con alguien puede ser, al mismo tiempo y sin temor a equivocarme, lo mejor y lo peor que puede pasarle a un ser humano. Hoy me invade una tristeza inenarrable, me tocó aceptar la despedida de la persona a la que amo (¿o amé? es tan reciente que despegarse de la idea es un peso enorme), pero creo que es el camino lógico. El más doloroso, pero el coherente. Y es que es prácticamente imposible estar con alguien a quien no le interesa el cómo estás, que no demuestra interés ni cariño, y que, en lugar de buscar soluciones a los problemas, elige el rótulo de la estupidez para cualquier planteo o comunicación. No es posible construir solo lo que debe ser de a dos. El tiempo dirá cómo seguir, de momento siento pena por mí, como si fuera muy difícil y agotador el quererme o, aunqu...

Viajando al lado del camino - La Zona

  Esta es la historia de un muchacho nostálgico, que pudo salir de la melancolía inacabable del servicio militar obligatorio en Novozíbkov. En pleno conflicto y, debido a su cercanía geográfica con Ucrania, el joven Andrei, que otrora fue un trabajador ferroviario en el óblast de Briansk, huyó hacia la zona de exclusión de Chernóbil una noche de invierno. En una helada penumbra donde lo poco distinguible eran los árboles pelados, secos y casi muertos. Donde las únicas melodías se componían de los aullidos de los lobos y un viento capaz de arrancarle la cara. Tardó poco más de una semana en llegar desde la avanzada del ejército hasta los pantanos de La Zona. Del cruel frío a un calor insoportable. Al principio creyó que eran alucinaciones, que tenía fiebre, alguna infección por alimentarse de la carne de algún conejo marinado en roentgens y la rudimentaria cocción que una pobre alma cansada y sin provisiones haya podido implementar para subsistir. En su mochila, apenas le quedaba su...

Breve historia de La Zona

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  Va a convenirme comenzar a narrar  situando a quien me lea en el terreno donde los hechos tendrán lugar. Se trata de un yermo muy lejano, en tiempo y espacio, de lo que vemos en nuestro día a día. El reino de la anarquía, un lugar que ignora las reglas que le permiten a los humanos vivir en armonía (¿o será, en verdad, el laboratorio que brinda las condiciones idóneas para que la verdadera naturaleza humana brote?). Estoy hablando de un vasto espacio de 32 kilómetros cuadrados alrededor de la Central Nuclear de Chernóbil.  Un universo ficticio en donde veinte años después del accidente original, se repitió una segunda explosión del reactor 4, alterando las condiciones ambientales de forma sobrenatural. Tomando en cuenta la extensión del terreno y el hecho de haber sido evacuado en 1986, es posible afirmar que se trata de un lugar remoto, olvidado por el paso del tiempo. Casi cuarenta años han transcurrido desde su "normalidad". Muchos bosques y abiertos espacios verdes,...

Qué rápido pasa el tiempo

 Hace varios meses que no escribo nada, sinceramente no es una práctica habitual en mí. Mi profe de taller literario estaría muy decepcionado. Ese mismo que tuve cuando cursaba el ciclo introductorio, en una materia de comprensión y escritura. Era marzo del 19 y entró al aula, que es una de esas enormes del segundo piso, muy atípica para el hacinamiento que suele ser habitual en mi universidad. Vino con un pulóver negro a pesar de que seguía siendo verano, supongo que el fresco de la mañana o su estética símil Fito Páez lo forzaban a tenerlo puesto. Se presentó, se llamaba Manuel y nos pidió sacar una hoja y plasmar en ella una breve descripción de nuestra persona. Un párrafo cortito, seis o siete renglones , ordenó. Después, redobló la apuesta y dijo ahora, preséntense ustedes dentro de cinco años . Aquí es donde aparece el quid de la cuestión, que merece un párrafo aparte. No recuerdo las palabras exactas que elegí. Sí que mencioné tres o cuatro cosas; tenía novia en aquel entonc...

La vida es muy injusta

 Escribo esto desde la amargura, enojado conmigo mismo, no sé por qué. Busco algún tipo de explicación a lo azaroso que puede ser el mundo, y lo crueles que son algunas casualidades. Me siento triste. A veces pareciera que traigo desgracias a quienes se acercan a mi. Es increíble que cuando me relaciono, cosas malas le pasan a la gente que me importa. Sé que no tengo la culpa, literalmente no hago absolutamente nada y es el azar el que actúa; alguien pierde su trabajo, su mascota/compañerx de vida se pierde (o peor, fallece), o sus papás están mal de salud y tienen que ser operadxs de urgencia. Quisiera creer que es una enorme  cantidad de coincidencias, que realmente es una asquerosa racha de momentos de mierda, y que yo no tengo ninguna maldición cósmica que le cague la vida a los demás. Admiro a los demás. Porque si me afecta a pesar de no ser quien lo vive en carne propia, sé que no soy tan fuerte para afrontar toda la porquería que tienen que tragar aquellos a los que qui...

Feliz día, donde quiera que estés

No sé si me considero supersticioso; no creo en Dios, pero sí en que hay ciertos hechos  que exceden a lo lógico. Pueden ser suerte, la yeta o meras casualidades, aunque yo elijo creer que hay momentos en los cuales algo foráneo actúa sobre lo nuestro. Hoy es uno de esos días raros. Algunas cosas positivas: buscaban una mujer para un puesto administrativo, y a una parienta le sirvió el dato (veremos cómo termina, yo espero que bien). Estoy empezando un proyecto, familiar también, de cosas que me gustan mucho (de hecho, estoy aprendiendo sobre la marcha a "modelar" objetos). Siento cierta vibra hoy. Es el día de los abuelos e increíblemente no me estaba acordando del que tengo "en el cielo". Lo venía tratando como un día más. Pero para mi sorpresa, por el motivo que sea, a las 3 de la tarde en punto comenzó a llover (en un día totalmente soleado, no es tan habitual ver lluvia con sol). Estoy casi convencido de que es mi mente conectando casualidades sin sentido. Yo n...

26 de julio

 No sé qué título ponerle a éstas palabras, principalmente porque quiero decir que hace unos días volví a hacer cosas que siento que verdaderamente me hacen feliz. Estuve enfermo unos días, pero nunca me es difícil quedarme en casa. Por un lado, el clima ayudó bastante; o hacían días muy lindos o también llovía (creo que me gusta más éste segundo ambiente). "Socializando" por internet pude distraerme de algunas cuestiones que me ponían mal. No tengo idea de si superé mis caprichos. Pero al menos no estoy tan pendiente de ellos. Ya estoy bastante mejor físicamente (anímicamente, creo, también) y espero por una merecida salida con amigxs que ya se postergó bastante. Supongo que, si bien no era el final utópico que pretendía, sigue siendo un buen cierre para una mitad de año muy irregular.

Quisiera poder saber

 Quisiera poder saber... ¿Cuándo estoy viviendo buenos tiempos?, ¿Cómo sé que, dentro de todo lo efímero, recordaré un momento por siempre? Reconozco que soy débil, y que la nostalgia se apodera de mí. Intento cobijarme en el humor, hacer reír a alguien es mi manera de desafiar a mi propia tristeza. Me ensimismo tanto, que siento que el personaje trasciende a la persona. El mundo se obsesionó con mostrarme que, aunque esté acompañado, siempre me voy a sentir solo. Y yo me creo la mentira de que el frío que recorre mi ser duele por causa propia. ¿Tan defectuoso soy? ¿Acaso alguien me conoce lo suficiente como para saber quién soy? porque a veces ni yo mismo sé. Quisiera poder saber en qué momento pasé de ser un nene, a la persona que está escribiendo estas palabras. De perderme entre juegos a extraviarme en pensamientos. Todo es tan extraño últimamente. El tiempo pasa y ni siquiera pretende detenerse, arrastrando con él todo lo que amo.

He llegado hasta el fin, con los brazos cansados

 Siento que llegué al límite, éste año apenas va a la mitad y ya logró agotar todo lo que tenía para dar. No pude cumplir algunas metas que tenía para éste momento, no bajé de peso, no siento que haya crecido (más allá de lo físico) y, en cuanto a la facultad, si bien no fue todo lo que esperaba quizás en términos de números sí logré el objetivo (que siempre es avanzar), pero con respecto a lo intelectual, no siento que las materias que recursé me hayan dejado las herramientas que creía poder encontrar. Sí pienso que pude demostrarme a mí mismo que todavía estoy vigente, no me quedó grande la mochila y, tal vez, hasta pude acompañar a algunas personas importantes para mí. Yo también estoy melancólico, ¿sabés?

Genial

 A pesar de haber hecho todo lo que considero que no hay que hacer  antes de rendir, siento que me fue excelente (y contra todo pronóstico, que fue justo lo que necesitaba). Me fui del grupo del curso para no pensar en el parcial, no repasé casi nada. Tampoco le dí importancia, porque terminé yendo a la facultad caminando, demasiado tranquilo. Creo que por fin logré ser feliz yendo a la facultad, o al menos no sentí la presión en el pecho que siempre me agarra en ésta época del cuatrimestre (ojalá me dure...) Sólo que me faltó algún pequeño detalle en lo que va del día, son las 21:10 y veremos si en dos horas sigo tan contento. Ojalá me escribas.